Cuenca

Margarita Palafox, joven viuda conquense, regenta en 1763 uno de los 22 telares que quedaban en la ciudad, tras haberse cerrado en menos de 30 años 58 empresas del gremio debido a la subida del precio de la lana que conllevó la decadencia de la trashumancia y como consecuencia el hundimiento de la pañería conquense. Desesperada por mantener a flote su telar, emprenderá un largo periplo, empleándose, para aprender nuevas técnicas, en la Real Fábrica de Paños de Brihuega, en la Real Fábrica de Paños y Sarguetas de San Carlos, en Guadalajara, en la Real Fábrica de Tapices de Madrid y en la Real Fábrica de Lencería, en La Granja de San Ildefonso.

Antes de partir, vendió las tierras recibidas por herencia de sus padres, recaudando una pequeña fortuna que, a excepción de una pequeña cantidad que reservó para el viaje, escondió en un lugar seguro, dejando pistas de su situación por toda la ciudad, para que si le ocurría algo durante su aventura, pudiese ser localizada por alguno de sus empleados de confianza y empleada en mantener a flote el telar el tiempo que durase el dinero.

¿Te gustaría intentar encontrarla?

Sigue los pasos Margarita por toda la ciudad, resuelve los enigmas que fue dejando y consigue el tesoro.