Zaragoza

Durante el asedio de Zaragoza, Agustina de Aragón llevó a cabo la acción que la hizo célebre: Tras haber caído heridos o muertos todos los defensores de la puerta llamada del Portillo, las tropas francesas se aprestaron a tomarla al asalto. Agustina, que llevaba la comida a su marido, tomando la mecha de manos de un artillero herido consiguió disparar un cañón varias veces sobre las tropas francesas que corrían sobre la entrada. Los asaltantes franceses, temiendo una emboscada, se batieron en retirada, y nuevos defensores acudieron a tapar el boquete, defendiéndose la ciudad una vez más.
Tras la caída de Zaragoza, Agustina fue tomada prisionera, pero antes, cumplió una importante misión encomendada por el propio general Palafox: acompañada por un cabo de su confianza, escondió en un punto determinado de la ciudad, un fabuloso tesoro para que no cayese en manos de los franceses. Dejaron a lo largo de la ciudad numerosas pistas y señales, para que alguien pudiese localizarlo tras la liberación de la ciudad.

¿Te gustaría intentar encontrarlo?

Sigue los pasos de Agustina, resuelve los enigmas que fueron dejando por toda la ciudad y consigue el tesoro.