Tarragona

Melissa Isabela, hija de Don Eduardo y de Doña Silvia y ahijada del conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV, ha sido raptada por los musulmanes, en circunstancias trágicas, con tan sólo cuatro años de edad.

La niña ha sido llevada al harén del gobernador de Tortosa, el general Al Mandur, en el Castillo de la Zuda, donde pasará su infancia junto a los demás hijos de éste en un ambiente extraño para ella.

La vida de toda su familia se ha convertido en una pesadilla y no descansarán hasta averiguar su paradero e intentar su rescate por todos los medios.

Trece años después, el padre de Melissa, don Eduardo, junto con el joven López, hijo de una sirvienta del castillo, consiguen rescatarla de la cautividad.

Conociendo los secretos de la fortaleza de Tortosa, tras su liberación, Melissa Isabela participa junto al ejército de su padrino, el conde Ramón Berenguer IV de Cataluña, primero en la liberación y después en la defensa del Castillo de la Zuda. Melissa dirige con seguridad al ejército cristiano por los subterráneos, logrando conquistar la fortaleza sin pérdidas humanas, demostrando una valentía fuera de lo común que la hace ganarse el estatuto de caballero.

Tras el reencuentro con su familia, Melissa tiene que readaptarse al mundo cristiano y a las condiciones sociales de Tarragona, que se encontraba bajo la administración del tirano Robert d'Aguiló.

Debido a su trágica infancia, Melissa odia la tiranía y las injusticias, lo que la hace implicarse, junto con López, su acompañante y su protector, en defender a los agraviados y en el castigo a los tiranos.

Utilizando la fortuna de Melissa Isabela para ello, juntos recorren toda la provincia de Tarragona, realizando asaltos y liberando a reos injustamente condenados, en Tarragona, Miravet, Salou, Reus, Cambrils, Tortosa… llegando incluso a Peñíscola en algunas ocasiones.

Las acciones de los dos, los transforman en héroes del pueblo y sus hechos se relatan por todos los rincones de la provincia, pero también les acarrean el odio de las autoridades, que ponen precio a su cabeza.

Un día, les llega la noticia de la captura y próxima ejecución de varias familias completas de condición muy humilde, acusadas falsamente de haber robado trigo de los silos municipales. Les advierten que probablemente se trate de una operación montada para intentar capturarles. Pero aun así deciden intervenir.

Teniendo la casi seguridad de que va a ser capturada, Melissa decide, la noche anterior al asalto, esconder toda su fortuna en un lugar seguro de Tarragona, dejando pistas por toda la ciudad para que alguien en el futuro pueda localizarla y continuar con su labor justiciera.

La operación diseñada personalmente por el tirano Robert d'Aguiló, tuvo éxito y Melissa Isabela y López fueron apresados durante el asalto, viéndose rodeados por una fuerza militar tan numerosa, que no les dejó más opción que rendirse y entregarse.

Robert d'Aguiló, temiendo tumultos e intentos de liberación de los héroes populares durante el juicio, ordenó a un grupo de soldados trasladarlos a un bosque cercano y ejecutarlos allí mismo.

 Después de la desaparición de Melissa Isabela y López, en la provincia continuaron ocurriendo esporádicamente acontecimientos inexplicables, misteriosos, por medio de los cuales algunos aldeanos de Reus, Tarragona o Salou, eran defendidos contra las injusticias, contra la tiranía e incluso contra las bandas de ladrones. ¿Quiénes eran sus defensores?

Los testigos de estos hechos, afirmaban que aparecían dos fantasmas, luchando con fuerzas sobrehumanas para liberarlos, por lo que pronto se corrió la voz de que eran los espíritus de Melissa y López, los héroes fantasmas de Tarragona.

La realidad, es que los soldados encargados de asesinar a nuestros protagonistas, fueron incapaces de hacerlo. Eran soldados, no asesinos, además, sentían cierta admiración por la pareja e incluso alguno de ellos, tenía algún familiar, amigo o al menos un conocido que había sido salvado por Melissa y López.

Les dejaron marchar, con la promesa (que no cumplieron del todo), de alejarse de la provincia y de no volver a las andadas.

Esperamos que te haya gustado esta experiencia y que te lleves un buen recuerdo de Tarragona, ciudad que ahora conoces un poco mejor.

Y recuerda que el mejor tesoro que tenemos es poder vivir en libertad y sin miedo a guerras o a tiranos que puedan acabar con nuestra libertad, con nuestra vida o con la de nuestros seres queridos.