En 1808, al estallar la Guerra de la Independencia, Isabel Tintero consiguió ocultar las joyas de la Virgen de la Paloma a la codicia de los invasores, dejando varias claves en distintos puntos de Madrid para que alguien pudiese localizar el tesoro si ella no sobrevivía a la guerra como lamentablemente ocurrió.

¿Te gustaría intentar encontrarlo?

Sigue los pasos de Isabel y resuelve los enigmas que fue dejando