En 1537, cansada de esperar el regreso de su marido, Inés de Suarez, con espíritu aventurero y arrojo, decidió ir en su búsqueda a pesar de que en su época no se permitía que las mujeres se dirigieran solas a América. Antes de partir, escondió toda su fortuna en un lugar de Cáceres,  dejando pistas de su situación por toda la ciudad, para que en el futuro alguien lo pudiese localizar si no regresaba de su viaje.

 

¿Te gustaría intentar encontrarlo?
Sigue los pasos de Inés por la ciudad, resuelve los enigmas que fue dejando y consigue el tesoro.