Segovia

Durante su estancia en Segovia, D. Antonio Machado, ayudó en cierta ocasión a una mujer joven que se había quedado viuda y con hijos a superar el examen de ingreso en la segunda enseñanza ya que había decidido hacerse enfermera para ganarse la vida. Ganada su confianza con este gesto, tiempo después esta misma mujer pone en sus manos un pequeño tesoro en oro y joyas, con el ruego de que no pregunte por su procedencia y la ayude a ocultarlo bien pero dejando pistas de su situación por toda la ciudad, para que en el futuro alguien lo pueda localizar.

¿Te gustaría intentar encontrarlo?

Sigue los pasos de Machado y la joven viuda y resuelve los enigmas que fueron dejando por toda la ciudad